10/09/2012 | PROVINCIAS

ENCUENTRO DE COMUNICACIÓN POPULAR “LIBERAR LA PALABRA” EN LA UNSAM (PRIMER PANEL)

Se debatió sobre lo que sucederá el próximo 7 de diciembre, fecha en que vencerá la medida cautelar que le permite al Grupo Clarín mantenerse al margen de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. De esta manera, tanto el “monopolio” como todos los grupos de medios, deberán desinvertir hasta adecuarse a la Ley votada mayoritariamente por el Congreso en octubre de 2009.

El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación realizó el pasado 5 de septiembre el Encuentro de Comunicación Popular “Liberar la Palabra, democracia, medios y Proyecto Nacional”. El mismo se desarrolló en el aula tanque de la Universidad Nacionalde San Martín (UNSAM) y contó con la presencia del director de Comunicación en Red, Federico Martelli, el director de Capacitación, profesor Carlos Quique Álvarez, ambos del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; el intendente local, Gabriel Katopodis; representantes del AFSCA y figuras destacadas del periodismo nacional.

El evento se efectuó en el marco del debate acerca de lo que sucederá el próximo 7 de diciembre cuando venza la medida cautelar impulsada por el Grupo Clarín. Tanto el “monopolio” como todos los grupos de medios deberán adecuarse a la Leyde Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada por el Congreso en octubre de 2009.

En el primer panel se debatió bajo la consigna “¿Qué pasará el 7 de diciembre, fecha en la que el Grupo Clarín deberá adecuarse al artículo 161 de la Leyde Servicios Audiovisuales?” y contó con la participación de la ex directora de Asuntos Legales de la Autoridad Federalde Servicios de Comunicación Audiovisual, Graciana Peñafort, el productor de Víctor Hugo Morales, César Ferri y la vicepresidenta del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), Mariela Pugliese.

Por su parte, el segundo panel que tuvo como eje “La construcción de un sistema de medios plural y democrático en el siglo XXI” estuvo integrado por el intendente local Gabriel Katopodis, junto a Federico Martelli, Carlos Quique Álvarez y Pablo Llonto.

Además participaron del evento diversas agrupaciones sociales, cooperativas de trabajo, asociaciones civiles y medios de comunicación del conurbano bonaerense.

El Estado, las organizaciones libres del pueblo, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto, deben conocer y debatir los alcances de la nueva Ley y aportar a la construcción de un nuevo sistema de medios, plural, popular, nacional y democrático.

Primer panel

Graciana Peñafort

“La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no sólo debe amparar la libertad de expresión como un derecho que habla, porque es más que un derecho que habla, sino porque también puede escuchar. La libertad de expresión es un derecho direccional  en el cual hay tanto derecho para decir lo que uno piensa como derecho a escuchar lo que piensan los demás. Esto define las dos formas o concepciones de la libertad de expresión, como derecho individual y como derecho colectivo, es decir, el derecho de una sociedad a estar adecuadamente informada. Y en este derecho de decir y escuchar es importante resaltar que no se pretende que haya alguien que sea el dueño de la verdad, porque la verdad no existe, no se la podemos exigir a las religiones, menos a los hombres y mujeres. Lo que sí existe es la posibilidad de construir una propia y subjetiva verdad en base a múltiples puntos de vista que es lo que pretende instalar esta la ley”.

“No ha sido nada sencillo llegar a tener una ley de esta naturaleza, porque por más de 35 años hubo una lucha permanente, de militancia, de gente que no llegó a ver en vida lo que está sucediendo en nuestro país. Y pienso en una Argentina que había hecho el juicio a las juntas, que había derogado las leyes de obediencia debida y punto final, pero que durante 35 años no pudo derogar una norma de la dictadura, que regula ni más ni menos que la libertad de expresión- ley de radiodifusión de 1980-. Par darle una categoría jurídica, la libertad de expresión, en materia de derecho, se considera una libertad sistémica de la democracia. No podemos hablar de democracia si no hay libertad de expresión”.

“Esta ley tiene que ver profundamente con la posibilidad de diversificar las voces. Una de las principales cuestiones de la diversidad de voces, tiene que ver con qué es la información y quiénes son los que la trasmiten. Nosotros veníamos de una ley que estaba dirigida a restringir la voz, a no considerar a la comunicación como un derecho sino como una mercancía y por eso sólo podían participar de la actividad audiovisual las empresas con fines de lucro, excluyendo el sector sin fines de lucro o comunitario. Inclusive excluyendo el deber del Estado de acercarle al ciudadano el acceso a la mínima fuente de información, no permitiendo la inserción de nuevos actores y nuevas configuraciones”.

“El Estado tiene la obligación de garantizar al ciudadano el derecho a la mínima información y esto no es menor, porque en las sociedades que corren, porque lo que nosotros conocemos como información, no es ni más ni menos que los elementos que tenemos en cuenta a la hora de tomar decisiones, más o menos vitales; les pongo el ejemplo de cuando uno se va de vacaciones. Los invito a que lean los diarios de los últimos 15 días o lo que dice la TV en estas dos semanas, y después me digan cuántos estarían dispuestos a veranear fuera del país, teniendo en cuenta que en este momento está planteado desde el punto de vista mediático como una verdadera tragedia o como un hecho imposible. Desde la misma forma que si mañana nos dicen que la costa argentina tiene una inflación, vaya uno a saber de dónde fue que salió, del 127% y tendremos que viajar a las sierras de Córdoba. Esto es sólo un ejemplo sobre la toma de decisiones que tiene que ver con el lugar dónde se va a ir de vacaciones, imagínese cuando tiene que ver con lo que consume uno, a quién vota, qué cree, qué percepción tiene de la realidad”.

“Según la ley de la dictadura, la 22285, la información debía ser verás y oportuna. Por su parte, a nueva ley de servicios audiovisuales, no califica a la información y respeta a rajatabla el consejo general del pacto de San José de Costa Rica en el cual todo tenemos derecho a decir lo que queramos y sólo somos responsables en forma ulterior, por aquellos dichos que puedan ser dañosos o que comprometan alguna categoría.”

Mariela Pugliese

“El tema principal de la convocatoria de hoy es qué pasará a partir del 7 de diciembre. Yo no sé qué va a pasar porque lamentablemente la experiencia hace que tengamos un poco de resquemor  porque no sabemos con qué puede salir Clarín y los demás grupos para prorrogar lo que la corte dictó para esa fecha. Lo importante es empezar a pensar qué hacemos nosotros, los medios que no somos corporaciones, antes y a partir del 7 de diciembre. Desde las radios comunitarias, que somos algunos de los actores de los que tenemos que ocupar el 33 % del espectro radioeléctrico que no es un regalo, es un derecho pero también es una responsabilidad. Las radios comunitarias, entre otros actores, tienen el desafío de poder pensar la nueva ciudadanía y este proyecto nacional y popular está abriendo el camino para hacerlo posible”.

“La ley de medios tiene una conformación muy interesante y nos demuestra que desde las bases, las organizaciones, el pueblo mismo, podemos luchar y militar por una ley que tiene el apoyo de una decisión política de la democracia como de la misma Cristina, que fue elegida por el pueblo en dos oportunidades. Allá por el 2008, cuando tildaban a la Presidenta de demoagoga,  me daba mucha risa y bronca al mismo tiempo, porque pensaba que había sido elegida para llevar a cabo este tipo de acciones y cuando las concretó se la comenzó a injuriar por todos lados, menos los que creemos en esta ley de la democracia”. “La ley fue presentada a Cristina a través de los 21 puntos planteados por las organizaciones sociales y no se la cajoneó, como se pensaba al principio, se la levantó en pie de lucha. Lo mismo ocurrió con la ley de Matrimonio Igualitario, de Género o de Educación. Es en ese atravesamiento social en el que debemos trabajar la ley, no sólo para conseguir la licencia o para ver si se abren los pliegos, etc. La nueva ley nos obliga a pensar nuevos contenidos, una nueva comunicación popular, sea desde las radios comunitarias como de las universidades y el sector académico, que también deben pensar en esta nueva ciudadanía con nuevos medios”.

No debemos olvidarnos que ese 33% no está lleno y no es nada fácil llenarlo. Dentro de las radios comunitarias u organizaciones sin fines de lucro, todavía se sigue discutiendo cómo hacer comunicación popular, porque nunca el pueblo tuvo en sus manos y en su gestión propia los medios”.

“El Ministerio de Desarrollo, a través de la Dirección de Comunicación en Red tuvo una entrega de equipamiento a 44 radios comunitarias, equipamiento que nos permite sostenernos; estas son las políticas públicas de un Estado nacional que permite que este sector se empodere” (…).

César Ferri

“para muchos de los medios, los pibes están vinculados con el paco y la droga, nada más. Y si ustedes escucharon hoy la mañana con Víctor Hugo, un chico de apenas 16 años que me encantaría que debatiera con el jefe de la ciudad de Buenos Aires, ese chico le tapa la boca a cualquiera y muchos de esos medios pertenecientes a una sociedad y generación conservadora, que todavía persiste lamentablemente, le quieren tapar la boca a los más jóvenes.

Para ir en contra de este tipo de sociedades está la lucha y la pluralidad. Me parece que ese es el desafío que tenemos que enfrentar, cada uno desde su lugar, porque no nos podemos quedar de brazos cruzados. Hoy estamos ante un tiempo complejo donde la tapa del domingo pasado era sobre los pibes con la gorrita para atrás y está muy clara la representación que hacen: “son los pibes que nos vienen a robar y nos matan por un celular” ¡Mentira! Porque también te matan por ir a ver a Bambi en el primer mundo como ellos dicen, y no acá.

El desafío es cotidiano, día a día, minuto a minuto, no dejarnos engañar, sostener el discurso que nosotros creemos, la convicción sobre todo desde los formadores de opinión, porque tenemos una enorme responsabilidad como  tratar de mostrarles a estos chicos otra cosa para que no crezcan contaminados, que entiendan que su opinión vale, que su lugar en la sociedad lo tienen y lo merecen. Así como nuestros viejos pusieron en los ’70 lo que tenían que poner arriba de la mesa y hoy son desaparecidos, esos chicos que recuperaron su identidad están agradecidos, no les conocieron la cara pero en la sangre llevan ese gen de lucha, de no dejarse silenciar. Estamos frente a un gran desafío y esta ley que tiene que cumplirse, también es un desafío para aquellos que tienen que implementarla, porque con qué cara las autoridades judiciales  van a mirar a una sociedad que reclama que se aplique. Ya los jueces están muy expuestos y la voz de la gente no pertenece a un solo sector que acompaña un discurso que nos dictaron durante 35 años, que se acomodaba a los militares, al neoliberalismo y a la alianza”.

“Esta ley es un símbolo que viene a sacudir la estructura y como toda lucha, no viene de arriba ni es sencilla, sino hagamos la plancha, como veníamos haciendo hasta ahora. Desde mi rol de periodista estoy dispuesto a sumir esa lucha y debo agradecer estar al lado de alguien que es mucho más que un símbolo de lucha como lo es Víctor Hugo. Es coherencia, trayectoria, convicción. Encontramos a un tipo que se las jugó ¡Bienvenido! Nos representa, pero no lo podemos dejar solo. Cuando pase Víctor Hugo necesitamos que haya muchos Víctor Hugo porque sabemos que lo atacan constantemente, lo humillan, le viven haciendo operaciones. Y a esta gente les duele que hoy existan Duro de Domar, 678, TVR, Víctor Hugo y con estas nuevas voces que ellos viven minimizando, le sacudieron la estructura y les arruinaron el negocio, que es lo que a ellos realmente les interesa, porque tengan bien en claro que no les interesa el prestigio periodístico ni la sociedad, ya se los tiraron a los perros hace mucho”.

“Lo que tendrían que hacer muchos de los comunicadores que están de ese lado- sé que no es fácil jugársela- es jugarse por las utopías. Tengo 30 años de laburar en esto y estoy seguro que si hubiera actuado de otra manera, tendría un auto lujoso en la puerta, un título de propiedad y no lo tengo, vengo en tren, en colectivo, pero apoyo la cabeza a la noche en la almohada y duermo tranquilo. Cada uno podrá hacer su análisis de conciencia”.

“Estamos en un tiempo en el que se están  forjando nuevas generaciones y cada uno tiene que ejercer su rol y su responsabilidad. Estoy agradecido y convencido de no bajar estas banderas”.

“Debemos apuntalar a las nuevas generaciones para que no vivan el tormento que vivimos nosotros, algunos físicos como en los ’70 y otros a través del aniquilamiento mental de los ’90, una sociedad en el que cada uno se salvaba como podía. Esta es otra sociedad, seamos inteligentes para no cometer los mismos errores del pasado y cuidemos a lo que viene. Bienvenida la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y luchemos porque el 7 de diciembre es un símbolo, pero la lucha no termina ese día”.

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